Desde el estado Vargas, donde se llevó a cabo el acto, el vicepresidente para el Área Social, Elías Jaua, recordó este lamentable hecho que fue orquestado por el anticastrismo y el Imperio.

Junto al gobernador de la entidad, Jorge Luis García Carneiro, y el embajador de Cuba en Venezuela, Rogelio Polanco, Jaua ratificó la extradición de los asesinos que perpetraron el crimen de Barbados.

El embajador de cuba en Venezuela, Rogelio Polanco pidió el cese “de la doble moral y el rasero de la actuación de la administración estadounidense que durante años han aupado el terrorismo”, dijo.

Asimismo, destacó que solo si existe cooperación internacional cesará ese organismo de Estado que por tantas décadas incurre en terrorismo.

El vuelo 455 de Cubana, el cual partió desde Guyana hacia la capital cubana de La Habana, vía las islas de Trinidad, Barbados y Jamaica fue destruido en un atentado terrorista que tuvo lugar el 6 de octubre de 1976. Las 73 personas a bordo de la aeronave, un Douglas DC-8 de fabricación estadounidense, resultaron muertas en el hasta entonces peor ataque de este tipo en el hemisferio occidental. En el luctuoso hecho se utilizaron dos bombas, descritas como dinamita o explosivo C-4

De las 73 personas a bordo que fallecieron (48 pasajeros y 25 miembros de la tripulación). Según su desglose por nacionalidades, se trató de 57 cubanos, 11 guyanenses y 5 norcoreanos. Entre los fallecidos se encontraban los 24 miembros del equipo nacional juvenil de esgrima cubano, quienes regresaban a Cuba luego de haber ganado todas las medallas de oro en el Campeonato Centromericano y del Caribe; varios de ellos no llegaban ni siquiera a los 20 años de edad.