Otros 28 milicianos de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS y conglomerado de fuerzas árabes y kurdas respaldadas por Washington) han muerto en una incursión lanzada por sorpresa por los yihadistas en Raqa, al noreste del país.

Acechado por todos los flancos, el ISIS ha pasado este jueves al contraataque infringiendo numerosas bajas entre las fuerzas aliadas de la coalición internacional, liderada por EE.UU, como entre las tropas leales a Damasco.

“Hemos perdido a más de 45 soldados cerca de Palmira, en el centro del país”, confirma al teléfono y desde la provincia de Homs un oficial del Ejército regular sirio que prefiere mantener el anonimato.

El contraataque del ISIS le ha permitido hacerse con el control de varias posiciones en Al Sujna. Se trata de una localidad clave en la ruta que atraviesa el desierto uniendo la provincia de Homs con la ciudad de Deir Ezzor. En esta última, las tropas regulares sirias lograron romper el pasado mes el cerco que los yihadistas mantenían desde hace más de dos años.

Al tiempo que los uniformados intentan expulsar al ISIS de Deir Ezzor, nuevos efectivos se dirigen hacia Abu Kamal, población situada en la frontera oriental con Irak y última vía de escape y avituallamiento de la que disponen los yihadistas afincados en el país.

La milicia libanesa chií Hezbolá, que combate junto a la tropas regulares sirias, también ha perdido a 14 de sus milicianos en los ataques del ISIS.

“El elevado numero de bajas se debe a que los terroristas han realizado varias operaciones suicidas”, dice en Beirut Abu Mahdi, miliciano de Hezbolá.

Acciones suicidas

Los coletazos del ISIS, que ha perdido más del 50% del territorio que conquistó tres años atrás en Siria, también han reverberado en la norteña ciudad de Raqa y capital de un califato que tiene los días contados.

“Al menos 28 combatientes de las FDS han muerto en un ataque del ISIS”, confirmó en un comunicado la comandante kurda Rojda Felat.

“Cerca de un centenar de yihadistas vestidos con uniformes del YPJ (Unidades de Protección Popular kurdas) a bordo de vehículos muy similares a los que usamos se infiltraron entre nuestras filas matando a más de una veintena de compañeros”, cuenta desde Raqa y vía Whatsapp el miliciano kurdo Mahir S.

El remanente del ISIS en Siria libra su batalla final. Y lo hace aprisionado desde el norte por las FDS, respaldadas por la aviación de la coalición internacional que atacan desde el norte, y desde el sur por las tropas regulares sirias, amparadas por los cazas rusos. En la carrera por hacerse con el territorio arrebatado al pseudo-califato, los dos bloques apadrinados por Washington y Moscú han protagonizado más de un encontronazo en el campo de batalla.